1.- Flexibilidad general
La mejora de la flexibilidad es
uno de los primeros beneficios más claros en la práctica a del Yoga. Durante la
primera clase, probablemente no serás capaz de tocar las puntas de los pies con
las manos, y ni mucho menos realizar arcos hacia atrás. Pero si uno se pone a
ello con empeño, se notará un gradual aflojamiento, y eventualmente, algunas
posturas que parecían imposibles, serán posibles al fin. También será notable la
desaparición de dolores y tensiones. Eso no es una coincidencia. Las caderas
tensas pueden constreñir la articulación de la rodilla debido a un inadecuado
alineamiento del fémur en el muslo con las espinillas. Unos músculos
isquiotibiales tensos pueden conducir a un aplanamiento no natural de la columna
lumbar, lo cual puede causar dolor. Y la inflexibilidad en los músculos y los
tejidos conectivos, tales como las fascias (envoltura de los haces musculares) y
los ligamentos, pueden causar una postura deformante.
2.- Prueba de Fuerza
Los músculos fuertes hacen mucho
más que tener buen aspecto. También nos protegen de dolencias como la artritis y
o el dolor de espalda y ayudan a prevenir las caídas en las personas mayores. Y
cuando se ha logrado obtener fortaleza a través del Yoga, ésta se equilibra con
la flexibilidad. En el caso de que uno fuera a un gimnasio parar levantar pesas
con ánimo de “hacer músculos”, se conseguiría fortaleza a expensas de la
flexibilidad. |
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3.- Cabeza en Línea
Tu cabeza es como una bola de
bolera, grande, redonda y pesada. Cuando se encuentra bien equilibrada,
directamente sobre una espina erecta, los músculos del cuello y de la espalda
utilizan mucho menos esfuerzo para sostenerla. Muévela unos milímetros hacia
delante, sin embargo, y comenzarás a sentir una tensión en dichos músculos.
Mantén esa pesada bola de
billar caída hacia delante durante doce horas y no te
extrañarás de sentirte fatigado. Y la fatiga
no es solo el único problema. La
mala postura puede causar lesiones y dolencias en el cuello, la
espalda, otros
músculos y las articulaciones. A medida de que la cabeza se desploma, el cuerpo
puede compensar aplanando la curva normal del cuello y de la zona lumbar. Esto
puede causar dolor y artritis degenerativa en la columna.
4.-
Las articulaciones se alimentan
Cada vez que se practica Yoga, se
llevan las articulaciones a una gama completa de
movimiento. Esto puede ayudar a
prevenir la artritis degenerativa y a mitigar esa dolencia mediante el “efecto
esponja” de las áreas de cartílago que normalmente no son utilizadas. El
cartílago de las articulaciones es como una esponja; recibe los nutrientes
frescos solamente cuando los fluidos
son “apachurrados” y un nuevo suministro es
“absorbido” por los mismos. Sin un adecuado mantenimiento, las abandonadas áreas
de los cartílagos se pueden eventualmente fatigar, exponiendo el hueso debajo a
convertirse en una especie de “zapatas de freno
desgastadas”.
5.- Espina Dorsal nutrida
Los discos
vertebrales, absolvedores de trauma entre las vértebras, se pueden herniar y
comprimir nervios, “adoran” el movimiento. Esta es la única forma en la que
pueden
conseguir sus nutrientes. Si se trabaja una buena y equilibrada tanda de
aperturas y
plegamientos, tanto adelante como hacia atrás, combinado con
torsiones, eso ayudará a
suministrar el alimento y mantendrá a las vértebras
sueltas y saludables.
6.- Mejorar la Masa Ósea
Está
muy bien documentado que los ejercicios en los que se realiza carga de peso
fortalecen los huesos y previenen e incluso eliminan la osteoporosis. Muchas
posturas de Yoga requieren que
uno levante su propio peso, y se sostenga el
mismo parcialmente en diferentes articulaciones. Algunas como el Perro Cabeza
abajo o el Perro
Cabeza arriba fortalecen muchísimo los brazos y hombros que
son muy susceptibles a las
fracturas por osteoporosis. En un estudio no
publicado, de la Universidad del Estado de
California, Los Ángeles, se mostraba
que la práctica del Yoga intensificaba la densidad de los huesos vertebrales.
La capacidad del Yoga para bajar los niveles de la hormona del estrés,
cortisol
(ver el número 11) puede ayudar a conservar el calcio de los
huesos.
7.- Mejora de la Circulación
Yoga hace que
la sangre fluya. Más específicamente, los ejercicios de relajación que
se
aprenden en Yoga pueden ayudar a la circulación, especialmente de los pies y de
las
manos. El Yoga transporta más oxígeno a las células, las cuales funcionan
con mejores
resultados. Las posturas
de torsiones están pensadas para “escurrir”
la sangre venosa de los órganos internos
y permitir que la sangre oxigenada
fluya hacia ellos, cuando se suelta la postura
Las posturas invertidas, como la
Inversión sobre las Manos, la Cabeza o los Hombros
(La Vela por ejemplo), instan
a la sangre venosa de las caderas y las piernas a que
fluya hacia el corazón
desde donde es lanzada a los pulmones para ser oxigenada y
refrescada. Esto es
de mucha ayuda si se sufre de hinchazón en las piernas, debido
a problemas de
corazón o de riñones. Yoga también mejora los niveles de hemoglobina
y células
rojas, que transportan el oxígeno a los tejidos. Además, adelgaza la
sangre
haciendo que las plaquetas estén menos pegajosas y cortando el nivel de
proteínas coagulantes en la sangre. Esto ayuda a disminuir la incidencia de los
ataque de corazón e
infartos, ya que los coágulos son muchas veces los causantes
de los mismos.
8.- La Linfa fluye
Cuando se contrae
y se estiran los músculos, se mueven los órganos de alrededor, y al
entrar y
salir de las posturas de Yoga, se aumenta el drenaje de la linfa (un fluido
viscoso rico
en células inmunológicas). Esto ayuda al sistema linfático a luchar
contra las infecciones,
destruir las
células cancerosas y librarse de los
productos de desecho que se derivan del funcionamiento
de las
células.
9.- Corazón a punto
Cuando se toman
regularmente las constantes cardíacas al realizar ejercicios aeróbicos, se
constata que son buenos para disminuir el riesgo de ataque de corazón y alivian
las depresiones.
Ya sabemos que no todo el Yoga es aeróbico, pero si se realiza
vigorosamente, mediante
el Yoga en movimiento, o Asanas encadenadas, (por
ejemplo el tipo de Yoga Ashtanga),
se puede
adiestrar al corazón a fortalecerse
dentro de una constante aeróbica. Pero incluso, aunque
no se realizara ese
incremento de esfuerzo aeróbico, y fuera más tranquilo, lo que sucede
muchas
veces en Yoga, las Asanas y los ejercicios respiratorios pueden aumentar la
mejora de las condiciones cardiovasculares. Los estudios han demostrado que la
práctica del Yoga, baja los latidos del corazón en reposo, aumenta su fortaleza
e incrementa su potencial de suministro de oxígeno durante el ejercicio, lo cual
demuestra que es enormemente beneficioso aunque se esté practicando un deporte.
Otro estudio también ha descubierto que los sujetos que practicaban Pranayama
(técnicas respiratorios de Yoga) eran capaces de realizar más ejercicio con
menor suministro de oxigeno.
10.- Descenso de la Presión
Arterial
Si tienes presión arterial alta te puedes beneficiar mucho
con la práctica del Yoga. Dos
estudios
de gente con hipertensión, publicados en
la revista médica británica The Lancet, comparaban
los efectos de la postura
Savasana (postura de Relajación Profunda Consciente) con el acto de
echarse a
descansar sobre un sofá. Después de tres meses, Savasana fue asociada a 26
puntos de bajada en la presión sistólica (la numeración alta) y a 15 puntos de
descenso en la presión diastólica (la baja) y cuanto más alta era la “alta”
inicial, el descenso era más acusado.
11.-Descenso del nivel de
Cortisol (hormona del estrés)
El Yoga desciende el nivel de
cortisol. Si eso no suena como gran cosa, piensa en esto. Normalmente, las
glándulas adrenales secretan cortisol en respuesta a una aguda crisis, lo que
temporalmente deprime el sistema inmunológico. Si los niveles de cortisol
permanecen altos incluso después de que la crisis haya pasado, pueden
comprometer el sistema inmunológico. Temporalmente, los “chutes” de cortisol
ayudan a mantener fuerte la memoria de largo plazo,
pero altos niveles de
cortisol de forma crónica, debilitan la memoria y pueden producir cambios
permanentes en el cerebro. Adicionalmente los niveles de cortisol alto están
relacionados con la depresión, la osteoporosis (extrae el calcio y otros
minerales de los huesos e interfiere con la absorción de los mismos), la presión
arterial alta y la resistencia a la insulina. En las ratas, los niveles de
cortisol altos les conducen a lo que los investigadores llaman “comportamiento
compulsivo de búsqueda de comida, (el mismo que uno siente cuando están
deprimido, enfadado
o estresado). El cuerpo toma esas calorías extras y las
distribuye en forma de grasa en el
abdomen, contribuyendo a ganar peso con
riesgo de diabetes y un ataque al corazón.
12.- Es la
hora feliz
¿Te sientes triste? Siéntate en la postura del
Loto. Mejor todavía. Te levantas y te estiras es un arco hacia atrás o te
colocas en aristocrática postura del Rey Danzarín. Bueno… aunque no es
tan
simple como eso, un estudio ha descubierto que una consistente práctica de Yoga
mejoraba
los estados depresivos y producía un significativo aumento del nivel de
serotonina y una disminución de los niveles de monoamina oxidasa (una enzima que
anula los neurotransmisores)
y el cortisol. En la Universidad de Wisconsin,
Richard Dadivson, Doctor en Medicina, descubrió que el córtex prefrontal
izquierdo aumentaba su actividad en los meditadores, un encuentro que
ha sido
correlacionado con más altos niveles de felicidad y mejor función del sistema
inmunológico. En los practicantes veteranos se han observado efectos colaterales
positivos muy espectaculares. |
13.- Cuestión de peso
Moverse más y comer menos. Este es el adagio de cualquier persona que hace una dieta. El Yoga puede ayudar en ambos frentes. Una práctica regular te pone en movimiento y te ayuda a quemar calorías, y las dimensiones espirituales y emocionales de tu práctica pueden estimularte a comer menos y a regular los problemas de peso en un nivel más profundo. Yoga puede también inspirarte a conseguir ser más consciente en los hábitos alimenticios.
14.-Bajos Índices de Enemigos (azúcar, colesterol, etc.)
Yoga reduce el nivel de azúcar en la sangre y el LDL (colesterol “malo”) y aumenta los niveles de HDL (colesterol “bueno”). Se ha descubierto que en las personas con diabetes que practican Yoga, el nivel de azúcar había descendido de varias maneras: Reduciendo el cortisol y la adrenalina, promocionando pérdida de peso y mejorando la sensibilidad a los efectos de la insulina. Si se descienden los niveles de azúcar, disminuirá el riesgo de complicaciones como son el ataque al corazón, fallos renales y ceguera. |
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15.- Ondas cerebrales
Un importante componente del Yoga
es focalizarse uno mismo en el presente. Estudios han encontrado que la práctica
regular mejora la coordinación, tiempo de reacción, memoria e
incluso los
niveles de coeficiente intelectual. Las personas que practican Meditación
Transcendental demostraron una mayor habilidad para resolver problemas y recabar
y recordar información, probablemente porque están menos distraídos con sus
pensamientos los cuales
pueden perturbar una y otra vez como una cinta sin
fin.
15.- Centros nerviosos
El
Yoga estimula la relajación, enlentece la respiración y te centra en el presente
armonizando
el equilibrio entre el sistema nervioso simpático (el de la
respuesta de huye o lucha), y
el sistema nervioso parasimpático. El último es
calmante y restaurador; disminuye el ritmo cardiaco y respiratorio, desciende la
presión arterial y aumenta el volumen de sangre a los intestinos y los órganos
reproductivos, comprendiendo todo ello lo que Herbert Benson Doctor
en Medicina,
llama la respuesta de relajación.
17.- Equilibrio y Manejo del
Espacio
La práctica regular del Yoga, aumenta la propiocepción (la
habilidad para sentir lo que el cuerpo está haciendo y cómo está situado en el
espacio) y mejora el equilibrio físico. Las personas que tienen malas posturas o
patrones de movimiento disfuncionales normalmente tienen un sentido
de la
propiocepción muy pobre, lo cual está ligado a problemas de rodilla y dolor en
la espalda. Una mejora en el equilibrio podría significar menos caídas. Para la
gente mayor, esto se traduce
en más independencia y en el retraso para asumir la
necesidad de ir a una residencia atendida e incluso no tener necesidad de ir a
ninguna. Para el resto de nosotros, las posturas, como por ejemplo El Árbol
pueden hacernos sentir menos enclenques.
18.- Control
sobre los Centros Neurálgicos
Algunos yoguis avanzados
pueden controlar sus cuerpos en formas extraordinarias, muchas de
las cuales
están dirigidas por el sistema nervioso. Los científicos han monitorizado a
yoguis
que podían inducirse a sí mismos ritmos cardíacos inusuales, generar
específicos patrones de
ondas cerebrales y utilizando técnica de meditación,
elevar la temperatura de sus manos a 15 grados F. Solo ellos pueden utilizar el
Yoga para hacer eso, quizás nosotros podríamos aprender
a mejorar el flujo de
sangre hacia la pelvis si una mujer está tratando de quedarse embarazada
o
inducirse a la relajación cuando se tengan problemas de
insomnio.
19.- Soltar los músculos
¿Has sido alguna
vez consciente de la tensión mortal con la que uno sostiene el auricular del
teléfono o el volante del coche, o cómo constreñimos la cara cuando miramos a la
pantalla del ordenador? Estos hábitos inconscientes pueden conducir a tensión
crónica, fatiga muscular, sensibilidad dolorosa en las muñecas, brazos, hombros,
cuello y cara, lo cual puede aumentar el estrés y empeorar el estado de ánimo.
Al practicar el Yoga, comienzas a darte cuenta donde mantienes las tensiones:
Puede ser en la lengua, los ojos, los músculos de la cara y el cuello. Si
simplemente se pone uno en contacto con ellos, puede soltar la tensión de la
lengua y de los ojos. Con los músculos más grandes, como los cuádriceps,
trapecio o nalgas puede llevar un año de práctica el aprender a
soltarlos.
20.- Restauración y Descanso
La
estimulación es buena, pero mucha ataca el sistema nervioso. Yoga puede aportar
ayuda para mitigar el ajetreo histérico de la vida moderna.
Las Asanas
restauradoras, Yoga Nidra (una forma de relajación guiada), Savasana (postura de
Relajación Profunda Consciente), Pranayama (técnicas respiratorias de Yoga),
meditación que
nos protege de los estímulos externos, el llevar los sentidos
hacia el “interior”, son “herramientas” que nos ayudan en nuestro sistema
nervioso. Otro “producto”, generado por la práctica diaria del Yoga en un sueño
mejorado, lo que significa, sentirse menos cansado y estar menos proclives a
sufrir accidentes.
21.- Sistema Inmune
Las Asanas
(posturas) y el Pranayama (técnicas respiratorias) mejoran probablemente la
función del sistema inmune, pero, hasta ahora, es la meditación la que se lleva
la palma en cuanto a la credibilidad más fuerte en el ámbito científico. Parece
que tiene un efecto beneficioso en el sistema inmunológico, intensificando
cuando es necesario (por ejemplo, elevando los niveles
de anticuerpos en
respuesta a las vacunas) y descendiendo cuando es necesario (por ejemplo,
mitigando la inapropiada y agresiva función inmunológica en una enfermedad
autoinmune, como es la psoriasis)
22.- Capacidad
Respiratoria
Los yoguis tienden a tomar menos
respiraciones con mayor volumen, lo cual es calmante y más eficiente. En 1998,
un estudio publicado en la revista The Lancet, mostró una respiración
conocida
como (respiración completa) a las personas que tenían problemas pulmonares
debido a un fallo congestivo del corazón. Después de un mes, su porcentaje medio
de respiración descendió de 13.4 respiraciones por minuto a 7.6- Mientras tanto,
su capacidad de ejercicio aumentó significativamente, como lo hizo la saturación
de oxígeno en su sangre. En suma, Yoga nos ha mostrado que sirve para mejorar en
muchas formas, la función respiratoria, incluyendo el volumen máximo de aliento
y la eficiencia en la espiración. Yoga también promociona la respiración por la
nariz, la cual filtra el aire, lo calienta (el aire frío está considerado como
un disparador de los ataques de asma en personas que son sensibles), y lo
humidifica, removiendo
el polen y la suciedad y otras cosas que pueden penetrar
en los pulmones.
23.- Anti Estreñimiento
Las
úlceras, el síndrome del colon irritable y el estreñimiento, son afecciones que
pueden ser exacerbadas por el estrés. Así que si te estresas menos, sufrirás
menos. Yoga, como cualquier
otro ejercicio físico, puede aliviar el
estreñimiento, y en teoría, reducir el riesgo de padecer
cáncer de colon, porque
al mover el cuerpo se facilita un transporte más rápido de la comida
y de los
productos de desecho a través de los intestinos. Y aunque no ha sido estudiado
científicamente, los yoguis opinan que las posturas con torsiones ayudan a mover
los desechos
de una manera fluida. |
24.- Paz mental
Yoga “amansa” las fluctuaciones de
la mente según el Sutra del Yoga de Patanjali. En otras palabras, reduce los
círculos viciosos de los pensamientos acerca de la frustración, la lamentación,
enfado, miedo y deseo, que causan estrés.
25.- Mejora de la
Autoestima
Muchos de nosotros sufrimos de falta crónica de
autoestima. Si esto se maneja negativamente (se toman drogas, se come en exceso,
se trabaja en exceso, se duerme mal), puedes pagar un precio con una
depreciación de la salud en el ámbito físico, mental y espiritual. Si se toman
estos sentimientos desde un punto de vista positivo y se practica el Yoga, se
percibirá en principio, como en un breve destello y más adelante, en un panorama
más amplio, que mientras estás
en ello, tal como la filosofía del Yoga nos
enseña, tú eres una manifestación de lo Divino. Si se practica regularmente con
la intención de auto-examinarse y mejorarse, (no solo como un
sustituto de la
clase de aerobic, tendrás acceso a un aspecto diferente de tí mismo.
Experimentarás sentimientos de gratitud, de empatía y de perdón, así como un
sentimiento de pertenencia a algo más grande. Aunque la salud no es una meta de
la espiritualidad, con frecuencia es un producto de ella, lo cual ha sido
documentado por repetidos estudios científicos.
26.- Alivio del Dolor
El Yoga puede aliviar el dolor. De
acuerdo con varios estudios, las Asanas (posturas), el Pranayama (técnicas
respiratorias) y la meditación o una combinación de las tres, reducen
el dolor
en personas con artritis, dolor de espalda, fibromialgia, síndrome del túnel
carpiano
y otras dolencias crónicas. Cuando te alivias del dolor, el estado de
ánimo mejora, estás más dispuesto a ser activo y no se necesita tanta
medicación. |
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27.- Tratamiento del “Calor”
Yoga puede ayudar a
realizar muchos cambios en tu vida. De hecho, eso podría considerarse su mayor
potencial. Tapas, la palabra sánscrita para “calor” es el fuego. La disciplina
que lleva combustible a la práctica del Yoga y lo que esa práctica regular
construye. El Tapas que desarrollas puede ser extendido al resto de tu vida,
para sobreponerse a la inercia y cambiar los hábitos disfuncionales. Tú puedes
descubrir que se pueden cambiar las cosas, sin realizar un esfuerzo particular.
Se puede comenzar a comer mejor, a reactivarse en el ejercicio físico, o
finalmente dejar de fumar después de años de intentos
fallidos.
28.- Los Dones del Maestro
Buenos
maestros de yoga pueden hacer maravillas con tu salud. Los excepcionales
hacen
más que guiarte a través de las posturas. Ellos pueden ajustarlas, instruirte
cuando deberías profundizar en ellas, o enseñarte a enfrentarte a una verdad
personal,
o a llenarte de amor y compasión por tí mismo. Pueden ayudarte a
relajarte y a potenciar y personalizar tu práctica. Una relación respetuosa con
el maestro de Yoga nos lleva muy
lejos en la promoción de una buena
salud.
29.- Liberarse de las Drogas
Si el botiquín
de tu cuarto de baño, parece una farmacia, puede que sea el momento de
comenzar
a practicar Yoga. Estudios han demostrado, que personas con asma, presión
arterial alta, diabetes tipo II (formalmente llamada la diabetes del adulto) y
desórdenes
obsesivo-compulsivos, se han visto ayudadas para reducir la dosis de
medicación e incluso abandonarlas definitivamente, algunas veces. ¿Qué
beneficios se obtienen tomando
menos drogas? Que gastarás menos dinero y serás
menos proclive a sufrir los efectos
colaterales y las peligrosas interacciones
de los medicamentos.
30.- Manejar la
Hostilidad
Yoga y meditación intensifica la consciencia despierta.
Y cuanto más consciente seas,
será más fácil liberarse de emociones destructivas
como es la ira. Los estudios sugieren
que un enfado crónico y una hostilidad
están fuertemente relacionados con los ataques al
corazón, tal como pueden
producirlos el fumar, la diabetes o el colesterol elevado. Yoga parece reducir
el enfado aumentando los sentimientos de compasión e interconexión y calmando el
sistema nervioso y la mente. También aumenta la capacidad de “distanciarse” del
drama de la propia vida, para permanecer firme encarando las malas noticias o
los sucesos perturbadores. Se puede reaccionar rápidamente cuando se necesite (y
existe evidencia de que el Yoga aumenta la capacidad de reacción), pero también
te puedes tomar un segundo para escoger un acercamiento más razonable,
reduciendo el sufrimiento de tí mismo y de los demás.
31.-
Mejora en las Relaciones
El amor puede que no pueda conquistar
todo, pero ciertamente ayuda a sanar. El cultivo de
soporte emocional de los
amigos, familia y de la comunicad ya ha demostrado repetidas
veces que mejora la
salud y la sanación. Una práctica regular de Yoga ayuda a desarrollar en sentido
de la amistad, la compasión y una gran ecuanimidad. Junto con el énfasis de la
filosofía del Yoga en evitar daños a las personas, diciendo la verdad y tomando
solo lo que se necesite, esto puede mejor las relaciones.
32.-
Apoyarse en el Sonido
Las bases del Yoga, (asana, pranayama y
meditación), todas ellas trabajan para mejorar
tu salud, pero todavía hay algo
más en las herramientas del Yoga. Considera el canto.
Tiende a prolongar la
exhalación, lo cual aumenta el equilibrio en el sistema nervioso.
Cuando se
realiza en grupo, el canto puede ser una experiencia personal altamente
energética y emocional. Un reciente estudio del Instituto Karlinska de Suecia
sugiere que los sonidos de “zumbidos”, como los que se realizan cuando se canta
Om, abren la sinusitis y facilitan
el drenaje.
33.- Visión de
“Conquista”
Si tú contemplas una imagen en los ojos de la mente,
como se realiza en el Yoga Nidra y
en otras prácticas, puedes efectuar cambios
en el cuerpo. Varios estudios han encontrado
que las imágenes guiadas reducen el
dolor en los post-operatorios, disminuyen la frecuencia
de los dolores de cabeza
y mejoran la calidad de vida en los pacientes con cáncer o
SIDA.
34.- Limpieza Interior
Las Kriyas o prácticas
de limpieza son otros elementos del Yoga. Incluyen desde respiraciones muy
rápidas hasta elaboradas limpiezas de intestino. Jala Neti, que consiste en un
suave
lavado de los pasajes de la nariz con agua salada remueve el polen y los
virus del interior de la nariz, evita que se forme mucosidad y limpia y drena
los senos nasales.
35.- El Concepto del Karma
Karma
Yoga (servicio a otros) es integral en la filosofía del Yoga. Y aunque no te
sientas
inclinado a servir a otros, tu salud mejorará si lo haces. Un estudio de
la Universidad de
Michigan, ha descubierto que la gente mayor que hacen
voluntariado de menos de una hora por semana, alcanzaban siete años extra de
longevidad. Servir a otros puede dar significado a
tu vida y tus problemas puede
que no parezcan tan agobiantes cuando se contemplan los que
otras personas
sufren.
36.- Esperanza de Curación
En mucha de la
medicina convencional, la mayoría de los pacientes son recipientes pasivos de
cuidados. En Yoga, lo que tú haces para ti mismo es lo que importa. Yoga te
ofrece todas las herramientas para ayudarte a cambiara y tú podrías sentirte
mejor desde el primer momento
en que lo practicas. Y también notarás que a
medida que incrementas la práctica los beneficios
son mayores. Esto da tres
resultados: Te involucras en tu propio cuidado. Descubres que al involucrarte
recibes la fuerza suficiente que impulsa el cambio y al ver que percibes el
cambio, recibes esperanza. Y la esperanza puede ser curativa por sí
misma.
37.- Tejido Conectivo
Mientras lees los
beneficios del Yoga, te habrás dado cuenta de que los temas se “solapan”.
Eso es
porque están intensamente interrelacionados. Cambia de postura y cambiarás la
forma
de respirar. Cambia la respiración y alterarás el sistema nervioso. Esta
es una de las grandes lecciones del Yoga: Todo está conectado (la cadera al
tobillo, tú a tu comunidad, tu comunidad a todo el mundo) Esta interconexión es
vital para la comprensión del Yoga. Es un sistema holístico (que contempla el
todo), que te introduce en muchos mecanismos que tienen efectos aditivos e
incluso multiplicativos. Esta sinergia puede ser la mejor manera en la que el
Yoga cura.
38.- Efecto
Placebo
Solo por creer que mejorarás, te pondrás mejor.
Desafortunadamente, muchos científicos convencionales creen que si algo funciona
con el uso del efecto placebo, no se tiene en cuenta. Pero muchos pacientes
desean curarse, y si cantar mantras, como podrías hacer al principio o el final
de una clase, facilita la curación… incluso si el efecto es un placebo,… ¿Por
qué no?
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